Atravesando la intensa oscuridad buscando refugio en Alá

Getting through intense darkness by seeking refuge in Allah

Por Jabril Muhammad – 20 de mayo de 2024

 

[Nota del Editor: Este artículo es una reimpresión y fue publicado en línea el 30 de agosto de 2010; y The Final Call continuará publicando artículos de nuestro hermano y amigo, el Ministro Jabril Muhammad.]

Entrevisté al Honorable Ministro Louis Farrakhan en Phoenix, Arizona el 13 de julio de 2006 para el libro en el que estaba trabajando, titulado “Cerrando la Brecha” (Closing The Gap, en inglés). Él es un musulmán muy sabio, que ha pasado y está pasando por una preparación única para encontrarse con su maestro, el Honorable Elijah Muhammad.

Esta entrevista es parte de ese libro, titulado “Cerrando la Brecha”. Brecha significa “una rotura o agujero en un objeto o entre dos objetos; una diferencia, especialmente una indeseable, entre dos puntos de vista o situaciones; vacío.”

Más tarde, si Alá quiere, escribiré qué llevó a este libro, cuándo lo titulé Cerrando la Brecha, años antes de que saliera el libro y por qué.

Unos meses después de esta entrevista, se publicó el libro.

 

Foto por: Hermano Jabril Muhammad

 

Jabril Muhammad: Hermano Ministro, tengo algunas preguntas relacionadas con las suras 113 y 114 del Sagrado Corán. Estas suras tratan el mismo tema, con énfasis en diferentes aspectos de los mismos males, que traen la intensa oscuridad cuando llega. Lo que quiero que haga, con la ayuda de Alá, para nosotros es que comente sobre esto y nos ayude a todos a enfocarnos correctamente en lo que enfrentamos. Lo que necesito de usted es su visión; su comentario sobre este gran tema.

El Honorable Ministro Louis Farrakhan: Es interesante notar que el Sagrado Corán se cierra con estos dos capítulos de refugio, porque es lo que está en estos dos capítulos lo que pone a prueba la mente, el corazón, el espíritu y el alma de un creyente. Si el creyente hace lo que estos dos capítulos nos dicen que hagamos, podemos atravesar la oscuridad hacia el brillo de un nuevo día, que realmente es el Más Allá. Busco refugio en el Señor del alba.

Bueno, si estamos pasando por un período de intensa oscuridad, este capítulo nos dice que la oscuridad no es permanente. Después de la intensa oscuridad, viene el amanecer de un nuevo día.

Así que se nos exhorta a buscar refugio en Él, Quién es la luz de ese amanecer de un día completamente nuevo. Luego te enfocas en el Señor del alba del mal de lo que él –y el Honorable Elijah Muhammad, entre paréntesis dijo: “Lo que Jacobo creó”.

Bueno, él creó un mundo opuesto. Creó un mundo de deporte y juego; un mundo de rebelión contra el camino; la vida; la ley; la palabra de Dios.

En esta intensa oscuridad, esta rebelión llega a su límite. La idea de su mundo llega al extremo al tentar al Creyente a participar en aquellas cosas que harían al Creyente indigno del amanecer y a perecer en la oscuridad. Busco refugio en el Señor del alba del mal de lo que él (Jacobo) creó.

¿Qué hizo él? Hizo un oponente a Dios.

La traducción de Yusuf Ali dice: “Busco refugio en el Señor del alba del mal de las cosas creadas”. Bueno, esto que Jacobo, el padre de este mundo, hizo, fue un creador de maldad. En los últimos días, horas, de su gobierno, hace una maldad extrema con las cosas creadas.

Bueno, ¿cuáles son las cosas creadas con las que hace maldad? Envenena el agua. Envenena el aire. Envenena la tierra. Toma la inclinación natural; el impulso sexual en el ser humano para la reproducción y lo tuerce en una grotesca manifestación de inmundicia y libertinaje.

Toma el átomo, que es una cosa creada, y hace maldad con él. Toma la química, que es una cosa creada, y hace maldad con ella.

Así que, en esencia, todos nosotros –el Creyente y el no Creyente– tenemos que pasar por esta terrible oscuridad. La única salida es buscar refugio en Él, Quién es el Señor del alba, el Maestro de ese nuevo día; esa nueva vida; esa nueva palabra; esa nueva ley que es eterna.

“Busco refugio en el Señor del alba del mal de lo que Jacobo hizo de la intensa oscuridad cuando llega”.

Estamos entrando en una hora muy oscura donde todo este mal y esta maldad, que el enemigo ha producido científicamente, alcanza su punto máximo. Crea un período de intensa oscuridad, una oscuridad que no permitirá que nadie en ella vea más allá, a menos que nuestra esperanza esté en el Señor del alba.

Ese Señor ha dado luz al Creyente. Esa luz es a la que debemos aferrarnos, en esa hora de oscuridad, y la esperanza en el Señor del Alba que nos hará atravesar esta oscuridad.

“Busco refugio en el Señor del alba de quien arroja malas sugerencias en resoluciones firmes”.

 

“Cerrando la brecha. Visión interna del corazón, la mente y el espíritu del Honorable Ministro Louis Farrakhan”, compilado por Jabril Muhammad http//store.finalcall.com/

 

El enemigo hará que el mal parezca tan atractivo; tan tentador que la sugerencia del mal será una gran prueba, particularmente para el Creyente.

Porque el Honorable Elijah Muhammad dijo: “Que la última gran prueba del Creyente, por la que tiene que pasar para llegar al otro lado, es el fuego de la tentación”.

Bueno, ¿con qué nos tentará el enemigo? Nos tentará con las cosas que deseamos o las cosas que queremos. Él es muy capaz de ofrecerlo con, por supuesto, condiciones.

Pero si nuestra esperanza está en el Señor del alba, entonces dejaremos pasar la mala sugerencia que viene con una firme resolución y el mal del envidioso cuando envidia.

Bueno, hay mucha envidia en el mundo. Pero la mayor envidia es la envidia del enemigo de Dios que ve a un pueblo que él ha pisoteado suplantando su gobierno.

Así que la envidia es la madre del odio. El odio es la madre del asesinato. Es el asesinato de los justos, por la envidia de los malvados por la gran posición que Dios está dando a los justos.

Aquellos de nosotros que sabemos cuál es esa posición y estamos tratando de calificar para ser parte de lo que Dios hace nuevo, debemos ser capaces de superar el odio; el asesinato y, en realidad, el ensombrecimiento de la muerte.

“Busco refugio en el Señor del alba del mal del envidioso cuando envidia”.

Más en el próximo número, si Alá quiere.